Este fin de semana vivimos algo verdaderamente especial en la Parroquia San Judas. Nuestros jóvenes —incluyendo a muchos que se preparan en catequesis— participaron en el Retiro Ágape, un espacio pensado para descubrir el amor de Dios de una manera cercana, alegre y profundamente humana.
Entre dinámicas, oración, momentos de silencio y mucha fraternidad, los chicos pudieron abrir el corazón, compartir sus inquietudes y experimentar que la fe también se vive en comunidad, con amigos y con alegría.
Fue hermoso ver cómo cada uno encontró un mensaje personal, una luz nueva, una semilla de esperanza que Dios sembró en su interior.
Hoy damos gracias por cada joven, por sus familias y por todos los que hicieron posible este encuentro. Seguimos caminando juntos, creciendo en fe y construyendo una comunidad donde todos se sienten amados y acompañados.
